Nuestro deseo es que todo el pueblo de Dios pueda llegar a conocer y entender que fuimos formados para alabar a Dios y que tenemos verdadera libertad para expresar, no tan solo con nuestra alma y nuestro ser, sino también con nuestro cuerpo y nuestras fuerzas, el amor y el agradecimiento que le tenemos a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Queremos que se haga conocido por todos que nuestro Dios es un Dios que nos invita a gozarnos en Su presencia con libertad y que nuestros movimientos reflejan nuestra reverencia hacia un Dios Todopoderoso haciendo que todo el que nos ve sea testigo de lo Hermoso y Majestuoso que es nuestro Rey.

Ya sea con danza, con panderos, con banderas, con listones, con mantos o con cualquier otra forma de expresión creativa, nuestro Dios es exaltado y levantado en alto cuando todos juntos lo hacemos con manos limpias y corazones entregados. Ciertamente, nuestra expresión no es la única forma de mostrar nuestro agradecimiento, pero sí es para todo aquel que ha sido lavado con la sangre de Cristo. Levántate y adora a tu Rey.